dilluns, 9 de juliol de 2007

FESTES MAJORS 1994

Mantenidor: Salvador García Castañeda
Va nàixer a Zamora el 25 de maig de 1932.
Catedràtic de Literatura a Ohio State University.

Excel·lentíssim senyor alcalde i regidors, membres de la Comissió de Festes, reines i dames, calijones i calijons. Abans de tot, jo voldria agrair als organitzadors d'haver pensat en mi com a mantenidor d'aquestes festes de Sant Llorenç de 1994. Considero això un gran honor i, a més a més, he de confessar que m'ha fet molta il·lusió. En veritat, em considero en aquest moment un representant de tants d'altres forasters que van arribar a Càlig per raons de treball o de visita i que, en trobar un poble tan cortés, tan obert i tan hospitalari, han tornat després i han trobat en ell una segona pàtria. En refereixo a gents vingudes de Santander, de Catalunya o de Madrid, o encara de llocs més per a dins com Alemanya, França. Irlanda, Marroc, el Canadà o els Estats Units.
Aquesta és una ocasió de ser encara més pròxim a aquest poble tan senyor i a tots vosaltres. Ja sabeu tots que sóc un castellà que viu als Estats Units, i malgrat que vaig arribar de fora, no em considero ací foraster. Ja fa vint anys que tinc casa a Càlig, al carrer del Pont, de la part que diuen el carreró. La meua família i jo ens considerem veïns de Càlig o almenys, si voleu, veïns d'estiu.
'Natros' tenim ací molts amics, molts bons amics, amb els quals hem compartit penes i 'alegrances', aniversaris i festes, bateigs de nens i funerals d''abuelos'. I alguna vegada ho hem fet amb tot el poble: sinó, recordeu aquell dia a la tardor quan el foc va cremar el mont de pins i al cap d'algunes hores es va detenir miraculosament a la vora de l'ermita de la Mare de Déu del Socors.
Ja sabeu també quant m'agrada parlar calijó, però sóc una mica poruc i a més me n'adono que el parlo malament. És per això, si permeteu, que continuaré en castellà.
Me perdonaréis si os hablo de Cálig, siendo vosotros hijos suyos y conociéndolo tan bien, pero yo quiero hacerlo desde el punto de vista de una persona que vino de fuera hace ya tiempo y que ha podido contemplar su evolución desde entonces hasta hoy. Mi mujer Susana y yo llegamos en 1974, y se puede decir que en sus calles dio nuestro hijo Antonio sus primeros pasos.
A partir de aquel año se pudo advertir el progreso de esta villa y el desarrollo de proyectos nuevos que fueron el resultado de la iniciativa y del creciente orgullo cívico de los caligenses y de sus alcaldes.
Entre estas mejoras, yo querría mencionar ante todo la solución del viejo problema del agua. Recordaréis que cerca de donde estuvo la balsa Vella hay una fuente con unos versos en castellano que dicen:
"Neptuno en su ideal
por saciar la sed del mundo
hizo este pozo profundo
buscando su manantial."
Mucho después, pienso que en aquel 1974 acabaron de instalar el sistema de alcantarillado y traída de aguas, y todavía quedaban por las calles algunas fuentes de hierro. Pero el agua era muy caliza y para beber y para lavar preferíamos las de los pozos. En estos últimos años, Cálig cuenta ya con un agua fresca y excelente.
En el 75 se pudieron pavimentar las calles, lo hicieron los mismos vecinos dando un admirable ejemplo de colaboración y espíritu de equipo, y en alguna ocasión, cuando acabaron la faena, lo celebraron con una gran comida en medio de aquella calle que era obra suya.
He visto la restauración de la plaza Nova con la Font de les Granotes, la creación de la plaza de la Diputació y la del País Valencià, tan bonita y tan verde, con palmeras, con pinos y con un desmai, que yo contemplo con tanto gusto desde mi ventana; también la construcción de la nueva casa de la villa y del hogar de jubilados y la restauración del cementerio. No se me olvidan las bonitas manisas que pusieron el año pasado con los nombres de las calles y, en fin, quiero aplaudir aquí la excelente iniciativa del Ayuntamiento de reconstruir muy apropiadamente los alrededores de la ermita, de adquirir otros terrenos y de plantar árboles en ellos, de modo que en pocos años podamos tener allí una zona verde y fresca donde hasta ahora no ha habido sombra.
Dicen que los pueblos prósperos y cultos se distinguen por su amor al árbol, y en estos últimos tiempos ha aumentado sin duda la cantidad de ellos plantados a lo largo de algunas calles y paseos del nuestro, y que le van embelleciendo día a día.
Salta a la vista también el interés que se ha desarrollado desde hace algún tiempo, entre la juventud caligense, por la cultura física y el deporte, manifiesto en el equipo y campo de fútbol y en el magnífico poliesportiu, cuya piscina se ha convertido en uno de los centros de reunión de nuestros hijos.
En estas fiestas vamos a tener cosas conocidas, de las que gustan a todos, como son la construcción de los cadafals, los toros, los bailes, las verbenas y acontecimientos deportivos; otras relativamente nuevas, pero que ya son indispensables, como el desfile de carrozas, un acontecimiento esperado siempre con ilusión y del que participamos todos; y otras que habían caído en desuso como los cabezudos, pues hace muchos años los viejos capgrossos corrían por las calles de Cálig asustando a los chicuelos. A estos nuevos los vi este año en el aplec de gigantes en las fiestas de Vinaroz e hicieron muy buen papel. A lo mejor un día de estos, si tot va bé, podremos tener gigantes en Cálig, lo mismo que en Benicarló.
Quienes vengan este año verán también que los vecinos han adornado las calles, e incluso en la mía han tenido la gentileza de poner banderas, lo que os agradezco. Las han adornado (decía( más y mejor que nunca, con más colorido, con más alegría y con más esplendidez. Incluso en la del Teniente Fuentes hay un letrero en inglés. Això és categoria, xe!
Olvidadas también estaban otras cosas tan entrañablemente tradicionales, tan bonitas y tan propias de esta cultura como el recorrido por las calles de quienes hacen el pregó de las fiestas con su colla de dolçainers, vestidos a la antigua usanza, así como el baile delante de la imagen de san Lorenzo durante la procesión. Hay que felicitar muy de veras a este grupo de jóvenes dansaires de Cálig y, aunque no quería mencionar nombres, a Aureli Querol, tan entusiasta, tan amante y tan conocedor de su pueblo y de sus tradiciones, y fundador de Vila de Càlig, una revista de gran categoría a nivel regional, de la que podemos estar orgullosos todos.
Con referencia a estas fiestas hay una buena noticia. He oído decir que, después de que pasen, se va a discutir en serio la reorganización de la banda de música, una agrupación que pasa hoy por tiempos de crisis y que fue tan numerosa y tan brillante en una época no lejana, en la que Cálig contaba también con Majorettes y Banda de Cornetas y Tambores que competían con éxito con las de otros lugares de la Comunidad Valenciana. Una villa de la altura de Cálig, que celebra sus actos públicos, cívicos y religiosos, con tanta esplendidez, merece una banda digna de ella.
Finalmente, quiero saludar y rendir homenaje aquí a Beatriu Garriga i Llorens, reina de les festes 1994; a Maria Rosa Vidal i Martínez, miss estiu 94; a las damas de honor Laura López i Parras, Liliana Ortiz i Roda y Maria Rosa Llorens i Alberich; así como a Esther Borràs i Gil, reina infantil, y a sus damas de honor, Lucía Fontanet i Borrás, Ángela Borrás i Sans, Cristina Borrás Pruñonosa y Patricia Ibáñez Villarino.
No olvidéis que habéis heredado las viejas costumbres y tradiciones que amorosamente os transmitieron vuestras abuelas, que representa el majestuoso traje regional valenciano; y, a la vez, que con ese vestido blanco que lleváis ahora sois emblema de la juventud, la belleza y las esperanzas de este pueblo. A lo largo de todos estos años he visto sucederse generaciones de reinas y damas que en sus estudios, en su trabajo y como madres y esposas luego se han integrado y contribuido al desarrollo de esta villa. Beatriu, Maria Rosa, Laura, Liliana, Maria Rosa, Esther, Lucía, Ángela, Cristina y Patricia, estoy seguro de que vosotras lo haréis así también y sabréis ser dignas de esta tierra, que es la vuestra. Las hermosas palabras que ha escrito Beatriu en el Programa de festes patronals no dejan lugar a dudas.
Dice el refrán que lo bueno, si breve, dos veces bueno. Mis palabras han sido breves y espero que en ellas haya habido algo bueno.
Una vegada més, gràcies a tots. Visca la Mare de Déu del Socors i el nostre patró sant Llorenç! Visca la joventut i la bellesa d'aquestes reines i d'aquestes dames! I bones festes a tots!